Diferencia entre las clases sociales en el proceso educativo

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IEMS_Original

Desde pequeños nos inculcan un estereotipo de belleza en el cual curiosamente la descripción se acerca más a la descripción de una persona de origen europeo. En México, las clases sociales son muy marcadas por su nivel de vida y poder adquisitivo e, incluso, en el acceso a la educación. Hace años se consideraba casi imposible que las escuelas de paga más caras del país proveyeran becas a estudiantes de escasos recursos. Solemos imaginarnos, en primera instancia, que si eso sucede, los alumnos deben ser genios; y, en segunda, deben sufrir un acoso constante por parte de los alumnos “ricos”. Según la Profeco estadísticamente sólo el 1% equivalente a 1 millón 123,365 personas, puede cubrir una colegiatura en su totalidad, mientras que el 25%, lo cual equivale a 28 millones 084,134 personas, son las que requieren de un apoyo económico, pero ¿cuál es la realidad? , ¿qué se necesita para ser becado en una escuela como la Universidad Iberoamericana? ¿Cuál es la situación de los becados?

La Universidad Iberoamericana ofrece muchas alternativas para que puedas seguir con tus estudios, no importa de qué estatus económico seas. La Ibero cuenta con cursos y talleres los cuales te ayudan a que tu examen de admisión no genere ningún costo. De acuerdo a las becas, una vez haciendo el registro para el examen se solicita la misma, la Ibero ofrece dos formas de apoyo económico; en ambos casos, el porcentaje autorizado aplica exclusivamente al pago de colegiaturas.

Tienes acceso a todas las comodidades de la institución en sus diversas aéreas, ya que cuentan con material de primera y sus instalaciones son realmente sorprendentes. La beca te exenta de pagar una parte de la colegiatura y puede ir del 20% al 80%, según lo que sea otorgado e incluso puede ser de un 100%. Para aspirar a una, debes tener un promedio mínimo de 8.5 para las carreras de humanidades o de 9.0 para el resto de las carreras. Con base en esto decidí acercarme a una persona que durante los últimos semestres se ha encargado de proporcionarnos este tipo de información y ha estado muy atento al desempeño de los jóvenes egresados del IEMS y de los jóvenes preuniversitarios con respecto de lo queremos llegar a ser en un futuro, para así proporcionarnos herramientas para lograrlo.

Fabián Barragán Mora, coordinador del sistema de la beca “Si quieres puedes”, me otorgó una entrevista vía internet, ya que por algunos inconvenientes nos fue imposible vernos. En la entrevista le hice ciertas preguntas como:

¿Por qué una institución como la Universidad Iberoamericana otorga becas a estudiantes de escasos recursos y para qué? A lo que me respondió: “la universidad, al ser jesuita, se preocupa por la parte humana y social, y busca apoyar a los alumnos de excelencia académica con escasos recursos para impulsar su crecimiento”. Posteriormente le pregunte cuánto tiempo llevaban dando becas y cuál ha sido su incremento, a lo cual respondió: “la universidad lleva 70 años de su creación y siempre ha otorgado becas, su incremento es semestre con semestre”. Queriendo saber un poco más del funcionamiento de esta institución, le pregunté que cómo creía que ha impactado a nivel social el egreso de sus alumnos, el me dijo: “los alumnos egresados de la IBERO, se caracterizan por su espíritu humano y la búsqueda de un bien social”, lo cual me dio pauta para preguntarle si existía una organización de ex alumnos y cuáles eran las funciones que realizaban, su respuesta fue: “existe el departamento de ex alumnos y tiene diversas funciones: apoyo, vinculación, bolsa de trabajo”.

Algo que también se me hizo importante preguntarle fue cómo se lleva a cabo en esta institución el servicio social y con quién se encontraban vinculados, a lo cual me dijo: “El servicio social es obligatorio y se realiza dentro de las ONG´S (organizaciones no gubernamentales), dentro de los programas internos de la universidad. Ninguna empresa privada”. Para concluir con las preguntas más relacionadas con la Universidad Iberoamericana, procedí a preguntarle, para ellos qué importancia tiene la ética en la formación de profesionales y su desenvolvimiento a nivel laboral, siendo breve con su respuesta me contestó: “Es la principal formación que se da en los estudiantes”.

Después le realicé algunas preguntas relacionadas más con los alumnos egresados del plantel “Lázaro Cárdenas del Río”. Comencé por preguntarle cómo consideraba el desempeño de los estudiantes egresados de la misma, a lo cual respondió: “ha sido un desempeño insuficiente, ya que han carecido de la preparación académica adecuada para responder a las exigencias de la universidad”; posteriormente le pregunté si algún estudiante becado en algún momento ha tenido problemas con estudiantes que cubren su colegiatura, a lo cual me respondió que no han tenido ningún problema. Cuando le pregunté si existían ventajas o desventajas entre un estudiante becado y un estudiante de alto poder adquisitivo, él claramente me dijo: “los alumnos becados y no becados tienen los mismo derechos y obligaciones, no hay ninguna ventaja para nadie y mucho menos desventajas”.

Para concluir con mi entrevista le pregunté si creía que la diferencia entre las clases sociales afectaban a los alumnos en el proceso educativo, a lo que me respondió: “no, porque al ser una universidad influyente, está abierta a las necesidades de cada uno de sus alumnos”. Por último, le di las gracias por la atención prestada, el tiempo y la cordialidad con la que me respondió.

Realmente son más los complejos que nos creamos al saber que no pertenecemos a clase media alta. Podemos decir que las cosas han cambiado y es que al encontrarme dentro de la Universidad Iberoamericana pude darme cuenta de que el estatus social, económico y cultural no tiene que ver con el trato que recibes dentro de las instalaciones. Las personas son de lo más amables y educados (no cabe duda que llega a haber excepciones) y no tan sólo pude notarlo, también lo corroboré al momento de entrevistar a un alumno egresado del IEMS “Gral. Lázaro Cárdenas del Río”, al cual me di a la tarea de visitar y posteriormente entrevistar.

Cesar Vargas_Original

César Vargas Hernández, ex alumno de la escuela IEMS “Lázaro Cárdenas del Río” que actualmente cursa la carrera de Telecomunicaciones en la Ibero, se encargó de platicarme un poco de lo que ha vivido durante su estancia en esta institución. Un poco más concisa me decidí a preguntarle cómo consideraba su estancia en la universidad, a lo que respondió: “bien, aunque me está costando un poco de trabajo la carrera”, por la expresión en su rostro pude darme cuenta de que no es tan fácil cursar una ingeniería. Algo más relacionado con las clases sociales fue cuando le pregunté si había tenido algún tipo de problema social o cultural con un alumno de alto poder adquisitivo, de manera muy concreta me contestó: “No, aquí por lo regular somos todos iguales”. Eso me dio pauta para preguntarle si en algún momento se ha sentido presionado socialmente por ser un alumno becado, tranquilamente me dijo: “No, de hecho con algunos compañeros que he hablado me han dicho que qué padre que haya conseguido beca, ya que es muy difícil”.

Ya un poco entrados en plática le pregunté si tenía algún tipo de afectación los aspectos culturales, sociales y académicos hacia su persona, a lo que brevemente me respondió: “Lo considero normal, por lo cual no creo que haya un tipo de afectación”. Otra pregunta que se me hizo muy importante hacerle fue si él cree que si hubiera tenido una cantidad ilimitada de dinero le hubiera ido mucho mejor, a lo cual me contestó entre risas: “Pero por supuesto, así no tendría tanta presión del promedio y eso me estresaría mucho menos”. Una vez culminada la entrevista, César nos hizo un pequeño comentario con respecto de los alumnos becados: “hay chavos becados que se sienten con mayor autoridad y mejor prestigio que un alumno que cubre su colegiatura”, lo cual hasta cierto punto se me hizo sorprendente, pero no imposible de creer.

Guillermo Hernandez_Original

De igual manera me propuse ir al domicilio de mi próximo entrevistado para visitarlo y entrevistarlo. Guillermo Hernández Colón, también alumno egresado del plantel “Lázaro Cárdenas del Río”, estudia actualmente la carrera de Contabilidad y Gestión Empresarial dentro de La Ibero de la ciudad de México. Una vez en la casa de Guillermo, el cual me atendió con mucha amabilidad, fui concisa y breve, ya que él se encuentra de igual manera en proyectos y exámenes finales y no deseaba quitarle mucho tiempo. Una de las preguntas por las cuales comencé fue ¿Cómo ha sido tu estancia en la Universidad Iberoamericana?, a lo cual me respondió: “Por ahora el simple hecho de tener que cambiar mi rutina y adaptarme a un nuevo ambiente me ha costado trabajo. Pero poco a poco me voy adaptando a la forma de vida que me dicta la universidad”.

Tomando en cuenta que Guillermo es una persona con más experiencia me atreví a preguntarle qué tan difícil se le hacía adaptarse a la universidad en cuestión social, muy relajado me contestó: “Cuento con la ventaja de que mi trabajo está relacionado con la clase social que estudia en la universidad, sólo que visto desde un punto completamente diferente, pues en mi trabajo estoy para servirles y aquí estoy a la par de ellos. Al principio me generaba un poco de conflicto, conforme los voy conociendo me percato de muchas cosas que tenemos en común”.

Conforme a su respuesta me dio curiosidad preguntarle qué ventajas o desventajas creía que pudiera tener un alumno becado con respecto de un alumno que cubre su colegiatura, a lo cual me dijo: “En cuestión de cómo está organizada la universidad, ninguna, ninguno de los maestros o alumnos sabe que eres becado, por consiguiente tienes las mismas ventajas al ser calificado. Las ventajas o desventajas están en la forma en la que se han educado en casa, un ambiente sin violencia, un núcleo familiar estable y los medios necesarios para un desarrollo digno, son las grandes ventajas con las que cuentan. La ventaja que tengo es que cuento con dos maestros; señor libro y señor calle, o por lo menos creo que es una ventaja”.

Una de las respuestas que consideré más importantes fue la que me dio al preguntarle: ¿cómo han afectado los aspectos económicos, sociales y culturales en tu persona, durante tu estancia en la universidad iberoamericana? Me dijo: “En mi trabajo he visto gente gastar más dinero del que yo podría juntar en un año, en la escuela hay chicos que tienen carros tan caros que podrían pagar la colegiatura de otras personas como yo, eso genera cuestionamientos en mi persona con respecto a la correcta distribución de la riqueza en mi país. Siempre te dicen que la vida no es justa, pero cuando le ves la cara a la injusticia, no queda más que tensar la quijada y apretar el puño, deseando un mañana mejor, un mundo mejor, un paraíso esperando en un lugar que nunca se alcanza, una falsa esperanza”.

Mientras me contestaba pude notar cierta seriedad en sus expresiones, pero nunca perdió compostura y finalmente mi última pregunta fue, si durante su estancia ha tenido algún tipo de problema tanto social como cultural, a lo cual respondió: “En lo más mínimo, por lo menos no directamente, te mentiría si te dijera que no existe conflicto alguno, pero me es inevitable ignorar la pobreza de mi entorno en contraste al derroche de recursos en mi trabajo y en la universidad. En el barrio sólo veo gente que vive entre sirenas de policía y ambulancia, sueños aplastados por máquinas, gente que está entre rejas y paredes, prisioneros sin fuerza para romper la carcasa, ellos le llaman casa”. Para concluir, Guillermo me dio un pequeño consejo “Nunca trates de encajar en una sociedad, sólo busca superarte como persona”.

Es claro que las cosas a lo largo del tiempo han cambiado y son más los acomplejados que piensan que aún nos perjudican las diferentes clases sociales y no digo que no lo sea (en ocasiones), antes estamos totalmente programados por nuestra sociedad para incluso separar clases por color: “El moreno de seguro es pobre”, “Ese joven alto de ojos azules, seguro tiene dinero”, o peor aún, “¡Oh mira un campesino! Seguro no pasa del campo”. ¿Pero en realidad qué es lo que ahora pasa? Antes éramos humillados por las personas de alto poder adquisitivo, ¿y ahora? Hay que ser realistas, ahora las personas de clase media-baja e incluso baja es la que denigra, hace bullying y cataloga a la gente de clase alta. Lo podemos ver en la actualidad, en nuestra comunidad y más claro que nada en la preparatoria, a pesar de que somos de clase media-baja denigramos a personas con ciertas características, color de piel, vestimenta, aspecto e incluso nos atrevemos a decir que es “pobre” si no trae un celular inteligente o tenis/ropa de marca.

Y es cierto que entre nuestra institución y una universidad como lo es la Ibero hay un abismo total, pero no hay diferencia alguna cuando se trata de separar clases sociales. Me atrevo a decir que en nuestro plantel es más notorio, pero justificable, ya que todo depende de la educación que uno recibe tanto en casa como en nuestro entorno.

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