Eso es todo, amigos

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Esta semana concluimos con las actividades del Taller de periodismo, por lo que los integrantes realizan sus textos de despedida. Tanto del taller como de la prepa, en tanto varios de ellos concluyen su educación media superior en este ciclo. No dejen de leer las experiencias que nos comparten.

* “Una etapa que me cambió por completo” de Paulina Chaparro Roque.

* “¿Quién diría?” de David Manuel Briones.

* “Fue una experiencia agradable” de Brenda Hernández.

* “Es tan difícil decirte adiós” de Diana Laura Rubio.

* “Hora de despedirnos” de Marlén León Osorio.

* “Llegó el fin de la preparatoria” y “¿Cómo es que algunos estudiantes saldrán de la prepa, a pesar de que debieron estudiar y trabajar?” de Carlos Alcántara .

Que tengan un buen fin de semana y un final de semestre venturoso.

Una etapa que me cambió por completo

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Lucía Paulina Chaparro Roque

30 de mayo de 2014

Comenzar una nueva etapa escolar siempre implica un nuevo reto, ya que es algo que de alguna manera nos hará cambiar, para bien o para mal. Algo así fue para mí entrar a la prepa, al principio tenía un gran miedo, creí que sería difícil pasar las materias pero con el paso del tiempo me pude dar cuenta de que esto no era así. El primer año fue un poco difícil, pues adaptarse a un nuevo sistema, a personas nuevas y, sobre todo, a los profesores, es un miedo que tuve al ingresar. Afortunadamente me tocaron unos profes que me ayudaron a que este miedo fuera disminuyendo, la única a la que jamás le perdí el miedo fue a la profesora de Matemáticas, aunque fue una de las mejores profesoras que he conocido.

El hecho de tener que inscribirte cada semestre y tú escoger tu horario fue algo nuevo, por lo menos yo nunca lo había hecho y la verdad sí me daba miedo, pensaba que podría cometer muchos errores al momento llenar los bonches de hojas que te dan para inscribirte.

Cuando inició el segundo año pensé que de plano sí sería bien fácil, ya había pasado un año, ya sabía un poco más sobre el sistema que se manejaba en la prepa y cosas así. Pero, oh sorpresa, eso no fue así. ¿Por qué?, por Matemáticas. Así como hay profesores que son muy buenos y que nos ayudan muchísimo, hay otros tantos que no son tan buenos. Como un buen profesor que no me ayudó para nada en las matemáticas y parecía que sólo iba a dar sus clases para que le pagaran y no le importaba para nada si aprendíamos o no. Desafortunadamente tuve que lidiar con este profesor durante tres semestres, cosa que para nada fue bonito, pues ahorita me ha causado demasiados conflictos.

Esto del profesor ha sido lo único malo en mi estancia en la prepa. Todo lo demás está lleno de buenas experiencias y de cambios que han sido muy buenos para mí. Creo que uno de los cambios más importantes ha sido mi forma de pensar y sobre todo la forma en la que puedo expresarme. En este proceso hubo alguien quien me ayudó muchísimo y a quién considero uno de mis mejores profesores y a quien, por fortuna, pude tener como profesor durante los tres años de la preparatoria, el maestro Édgar Adrián Mora Bautista.

Otro del que pude aprender muchas cosas fue del profe Benjamín García. Gracias a él comencé a tomarle más que amor a la filosofía, es algo que en verdad agradezco mucho, pues despertó en mi una gran pasión por la filosofía.

Una de las cosas que más me encantaron de la prepa fueron tener filosofía, literatura y, por supuesto, el taller de periodismo. Un hábito que yo no tenía antes de llegar a la prepa era el hábito por la lectura, odiaba leer, me daba flojera y no le veía ningún caso. Después fui descubriendo que leer era una de las mejores cosas que podías hacer. Ahora leer me grada y mucho.

Entrar a la prepa sí implica un gran reto, pues es constancia y dedicación por tres años, explotar todas las aptitudes que tienes. Dejar de quejarse por todo es el inicio para poder lograr todas las metas que te propongas a lo largo de la prepa y en toda tu vida.

Decir adiós a un lugar donde has estado por tres años por lo menos para mí es más que difícil, ya que aquí encontré a muchas personas que son importantes, encontré a mis dos mejores amigos, un ambiente que no en muchos lugares lo podemos encontrar y profesores excelentes. La preparatoria sólo es una etapa más que al igual que todas la etapas en la vida así como inician tienen que terminar, debemos de aprender a cerrar círculos pero no sin antes tomar todo lo bueno que nos pasó en nuestra estancia y, lo más importante, dejar todo lo malo, eso no sirve de nada. Recordar mi etapa en esta prepa va a ser uno de los recuerdos más agradables.

¿Quién diría?

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David Manuel Briones Pérez

Quién diría que tres años pasarían de manera tan rápida. Que tres años me dejarían tantas cosas bellas y algunas no tan agradables: pero al final todas ellas me enseñaron algo, tanto que con el paso de estos tres años marcaron mi vida por completo. Y puedo decir con toda certeza que no olvido ni uno de todos esos momentos que viví en la preparatoria. Que doy gracias a Dios y a la vida por permitirme experimentar tantas alegrías, tristezas, momentos agradables y momentos amargos, como en todo. Pero puedo decir con toda seguridad que, a pesar de todo, no cambiaría ni un momento de todos ellos.

Un tiempo en el cual aprendí que estos tres años fueron como un tren en el cual subes y conoces personas. Algunas de ellas se bajan en la estación más próxima, pero se quedan en un espacio de tu corazón. Algunas otras suben después de tiempo, pero otras siempre se quedan contigo, aún sin saber mucho de ti, pero se arriesgan a saberlo todo y, sin importar que tan incierto y difícil sea el camino, permanecen a tu lado. Quién diría que esos tres años me permitirían conocer a las mejores personas, aquellas que formarían parte de mi vida.

Quién diría que esos tres años me permitirían conocer profesores que se convertirían en amigos. Cada consejo, cada palabra de aliento, cada momento compartido que me brindaron, me permitieron ver que aún existen personas que dan sin esperar algo a cambio. El haber conocido a un tutor académico, que más allá de ser un tutor se volvería un amigo del cual la vida te permite gozar.

Quién diría que esos tres años me permitirían enamorarme, sufrir de eso que muchos llamamos amor, vivir y disfrutar de él; algo de lo que muchos ya sabrán, pero que todos experimentamos de manera diferente. Bueno eso es algo irrelevante, pero que al menos a mí me dejó experiencias inolvidables.

Trabajar con profesores, que además de buscar que cada alumno aprendiera lo que se buscaba en cada curso, nos enseñaron en cada sesión, a ver la vida de otra forma. No todo consistía en trabajar y hacer de las clases algo aburrido y cotidiano, sino día con día nos permitían experimentar alegrías y momentos agradables. Será difícil olvidar a los profesores con los cuales tomé clase, pero en especial mis clases de Literatura con el prof. Édgar Adrián, ya que siempre tuvo palabras para alegrarnos la clase. Bueno, sin excluir las demás clases, ya que todas fueron especiales.

Habría sido excelente pura felicidad en todo momento, pero lástima, no todo fue así, ya que también experimenté momentos no tan agradables. Momentos que también me enseñaron cosas de las cuales aprendí que no todo es paz y felicidad en la vida, que siempre habrá momentos desagradables, pero que todos esos momentos son pruebas que la vida nos otorga para crecer como personas y poder madurar.

Ah, también es bueno mencionar que lo que más odié de esos tres años fueron los trámites por los cuales pasábamos mis compañeros y yo, al reinscribirnos. Tener que esperar tanto tiempo parado a fuera de las oficinas de Servicios Escolares. Sin dejar de lado las clases de Matemáticas. Esas clases eran un dolor de cabeza, y más al ver la cantidad de tareas que nos asignaban nuestros profesores. Aunque no sólo nuestros profes de matemáticas eran los únicos que se dedicaban a negrearnos, ya que nuestra profesora de Historia se pasaba con las tareas. Bueno, excluyendo este semestre, ya en éste se alivianó.

Momentos pasan, momentos vivimos y momentos vendrán, pero eso no quiere decir que lo que hemos vivido se olvidará, simplemente quedarán en el baúl de esos momentos que no pasan, que no mueren y que siempre permanecen vigentes. Quién diría que el haber conocido a mi mejor amiga y hermana, Paulina, sería el mejor regalo que me daría la prepa en estos tres años. Quién diría que ahora estaría diciendo, no un adiós, sino un hasta pronto. Quién diría.

Fue una experiencia agradable

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Brenda Hernández Hernández

30 de mayo de 2014

Fue una experiencia agradable. Los maestros con los que inscribí todas mis materias de primero a sexto enseñaban muy bien, si tenías dudas te las resolvían. A pesar de que la prepa tiene una mala reputación para algunos, de ser la peor escuela, eso me parece erróneo: sólo porque algunos de los alumnos se hacen mensos, no significa que sea por culpa de los profes o la zona en donde se ubica. La mayoría ya están lo suficientemente grandes para decidir entrar o no entrar a clases, en aprender o sólo darle el avión al maestro. Me sirvieron mucho las asesorías que los profesores te dan, ya sea para entregar tus trabajos atrasados o para resolver las dudas que tengas. Es la única escuela que sé que imparten esta clase de asesorías y sirven de mucho, mejoras demasiado. Lo que también me ayudó son los tutores, tienes la opción de cambiarlo si gustas, tus tutores te ayudan y te regañan si es necesario, para que puedas pasar tus materias. Gracias a las asesorías y tutorías te llegas a hacer amigo de los profesores que te apoyan o te escuchan en cualquier problema.

Me encanta el plan de estudios que tienen, las materias son geniales, a pesar de que lo que a mí respecta no me gusta la Física o la Química, los maestros que me impartieron esas materias la hicieron muy amena y agradable. Y qué puedo decir de Literatura, me ayudó a mejorar mi redacción y mi ortografía.

Las instalaciones están muy limpias, las señoras de limpieza tratan de mantenerlas así, a pesar de que algunos alumnos son muy sucios y se empeñan en no aprender que hay botes para depositar la basura, en que las mesas no son cuadernos para escribir en ellos, entre otras cosas.

Me llevo muy bonitas experiencias de algunos de mis compañeros y de los profesores.

Es tan difícil decirte adiós

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10417105_694162170650612_333390219_n Diana Laura Rubio Ortiz

30 de mayo de 2014

Está por terminar el semestre dónde unos cuántos se quedan y otros concluyen su nivel medio superior. Para los alumnos certificables es una gran felicidad ya que tres años no fueron pérdida de tiempo, sino días dónde tendríamos que esforzarnos al 100% para concluir cada semestre Aunque en el momento que salgamos tendremos una gran tristeza ya que dejamos todo aquello que fuimos construyendo día con día. Donde ya no llegaremos al mismo lugar como rutina o a ver las mismas caras con las que comenzamos el primer día.

Cuando entramos a primer semestre algunos alumnos de las siguientes generaciones nos asustaban un poco: “será difícil”, “si te vas a inter no los pasarás”. Estas y muchas otras frases más nos dijeron al principio. Como todos, nos asustábamos un poco, pero decidimos seguir con cada semestre, también al entrar conseguimos amigos, unos se quedaron en el camino pero otros tantos amigos que tenías saldrán contigo. En lo personal me pasó debido a que salí con mis dos grandes amigos: Paulina Chaparro Roque y David Manuel Briones Pérez, con los que comencé y saldré. A diario teníamos que entrar a clases, los profesores fueron una parte muy importante en nuestros tres años de preparatoria ya que nos transmitían muchos conocimientos y a diario fuimos aprendiendo muchas cosas y hemos visto nuestro cambio, así pasó primer año.

En el segundo año conocimos a más profesores que nos ayudaron mucho en los diferentes aspectos, hasta llegar a tercer año. Desde quinto semestre comenzábamos a disfrutar, ya que sabíamos que en unos 6 meses concluiríamos la prepa. Es muy difícil desprenderte de lo que algún día fue como tu casa ya que estábamos muchas horas en el plantel, vivimos cosas muy importantes en cada rincón de la prepa. Una de ellas fue participar en el Taller de periodismo, donde aprendimos a hacer notas sobre lo que pasaba en el plantel, aprendimos a trabajar en equipo, donde nos ayudaba a crecer como personas. Dejar todo es muy triste, dejar risas con los profes, pláticas, dejar aquellas cosas tan bonitas que hemos vivido, cada cubículo donde eran puntos de reuniones de puros chismes y risas incontrolables, así como malos obstáculos o malas experiencias que sabíamos al final cómo resolverlas.

Dejaremos de ser alumnos del plantel “General Lázaro Cárdenas del Río”, pero nos iremos con buenas experiencias, poco a poco iremos acostumbrándonos a no ver a los profes o personal de limpieza, pero comenzaremos una nueva etapa en la vida que será aún mejor. Les agradecemos a todos los profesores del plantel por soportar nuestras risas en clase y a todos los alumnos que fueron parte de nuestra vida.

No estemos tristes, ya que es un ciclo que tenemos que acabar, deberíamos de estar felices, ya que aprendimos muchas cosas que nos ayudarán a nivel superior y ¡acabamos la prepa! También tuvimos el privilegio de ser alumnos del IEMS y conocimos a muchos profesores que ahora serán nuestros amigos.

Mi estancia en la prepa fue muy tranquila y me agradó, ya que me quedaré con los buenos recuerdos. Esto pronto quedará en el pasado, pero siempre recordaré aquellas cosas que me hicieron reír.

Hora de despedirnos

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Marlen

29 de mayo de 2014

Marlen León Osorio

¿Qué pasa cuando se termina el año escolar y muchos de tus compañeros y amigos están preparándose para presentar su proyecto de certificación y despedirse de esta gran etapa que es la preparatoria? Sin dudarlo puedo decir que todos se llevan muchas experiencias, tanto buenas como malas. Se llevan grandes amigos, recuerdos de buenos y malos maestros. Buenos momentos, malos ratos, pero, al final de todo, es algo que nunca se olvidará, pues es una etapa muy bonita. Donde, sin darnos cuenta, cada uno de nosotros vamos madurando cada día más.

Sin embargo, hoy como a muchos en esta situación, nos toca despedirte de ellos, porque sí, tal vez entraste el mismo año que ellos o tal vez no, pero por algunos motivos te toca quedarte un largo o corto tiempo más en la prepa. Pero, al final de todo, ellos que fueron alumnos, tal vez con problemas o no, ya están a muy, pero muy poco de cerrar un ciclo en su vida, el cual les ha enseñado buenos hábitos, buenos ejemplos y, sobre todo, una buena preparación académica.

Es hora de despedirnos de esos momentos inolvidables con tus muy buenos o tus mejores amigos, a quienes ya no verás a diario, yo no platicarán como solían hacerlo. Pero quedarán los buenos recuerdos y esas amistades que, a pesar de no verse seguido, la amistad permanecerá. Pues por lo menos uno o más de un buen amigo hemos encontrado y afortunadamente hoy, a él o a ella, les ha llegado el momento de que den el siguiente paso en su vida. Tal vez la universidad, pues muchos de ellos irán a seguir preparándose, para ser alguien mejor en esta vida.

No hay que ponernos tristes, ni los que se van ni los que se quedan, porque los que se van irán a aprender nuevas cosas, a conocer nuevas personas, van buscando algo mejor para el futuro. Los que nos quedamos no tardaremos en alcanzarlos en esa nueva etapa que muchos empezarán al concluir la preparatoria. Hoy sólo nos queda desearles lo mejor a todos y que todas sus metas se cumplan, pero que nunca olviden a esos compañeros que alguna vez rieron por cualquier cosa, y tampoco a esos maestros que dieron lo mejor al darles una buena preparación para salir a luchar por lo que se quiere.

Llegó el fin de la preparatoria

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Carlos Alcántara García

29 de mayo de 2014

Esta semana quiero hacer un recuento de lo que fue la preparatoria para mí, los conocimientos que aprendí, y todo lo que mejoré de cuando entré hasta ahora.

La verdad no sé cómo expresarme, me llega un sentimiento profundo, que antes no había sentido, al saber que tengo que decir adiós a la preparatoria, a mis amigos o los que un día fueron mis amigos. Ya no los podré ver, porque después de esto cada quién hace su vida y es como debe ser. Estando en la preparatoria viví muchas cosas, muchos recuerdos que no olvidaré jamás; como un día que nos fuimos de excursión y de regreso veníamos en el metro todos cante y cante “la de Cepillín”, ja-ja-ja-ja. Qué buenos recuerdos…

Lo único que sé es que los momentos malos o buenos que viví estando en la preparatoria se quedaran en mí por siempre, porque son inolvidables; al igual recordaré cuando los maestros me regañaban por los trabajos atrasados que entregaba hasta el final o por las presiones que tenía al trabajar y estudiar, qué bien lo recuerdo.

Hablando de otra cosa he cambiado mucho desde que entré a la prepa hasta lo que soy, mi forma de pensar es diferente, también mi forma de vestir. Al igual me iré con valores que aprendí como el respeto, la honestidad y, el más importante de todos, el ser responsable, ya sea conmigo mismo o con las responsabilidades que llegue a tener.

La preparatoria General Lázaro Cárdenas del Río es una preparatoria muy, pero muy accesible, tanto sus profesores como cualquier otro recurso disponible en ella; muchos toman esta prepa como si no valiera nada, pero vale más de lo que aparenta y el chavo o chava que no termina esta preparatoria en tres años es porque, en verdad, la hueva que trae está cabrona.

Por último, puedo decir que le agradezco al profesor Édgar Adrián Mora Bautista por brindarme su apoyo y, más que un profesor, para mí es un valedor muy respetado, a quien nunca olvidaré porque fue una parte importante en la historia de mi vida. Por otra parte, les doy las gracias a los compañeros o amigos que compartieron conmigo momentos especiales y valiosos y a quienes nunca olvidaré; les deseo lo mejor para ustedes y espero logren sus metas en la vida y que luego los vea triunfadores. Son parte importante de mi vida. Gracias por todo.